Hemos agrupado las diferentes entidades imitadoras de la AA en función de su origen y localización preferente en:1) Colon ascendente y área ileocecal (diverticulitis de colon derecho, carcinoma de ciego, invaginación, linfoma, ileocecitis infecciosa, enfermedad de Crohn, tiflitis, isquemia y colitis isquémica, retención fecal); 2) Extensión a FID de colecciones líquidas inflamatorias (úlcera péptica y colecistitis perforadas); 3) Sigma (diverticulitis y neoplasias perforadas en dolicosigma, diverticulitis en situs inversus); 4) Mesenterio (infarto omental, apendicitis epiploica y adenitis mesentérica);5) Apéndice (mucocele apendicular); 6) Pared abdominal (hematoma de la vaina de los rectos); 7) Sistema reproductor (quiste ovárico hemorrágico, torsión ovárica, enfermedad inflamatoria pélvica y absceso tubo-ovárico, quiste endometriósico roto); 8) Riñón y vías urinarias (pielonefritis aguda, dilatación aguda de vía urinaria); 9) Procesos extraabdominales (neumonía basal derecha).

1) COLON ASCENDENTE Y ÁREA ILEOCECAL:

A) Diverticulitis cecal y de colon derecho: 

El ciego y colon ascendente constituyen una localización infrecuente de divertículos.Los hallazgos por imagen en la diverticulitis del colon derecho, tanto en ECO como en TC incluyen la presencia de inflamación pericecal, generalmente unos centímetros por encima del extremo cecal, con engrosamiento mural del colon y de fascias. La identificación del divertículo  con contenido variable (liquido, aire, mezcla de éstos o presencia de un fecalito) y el reconocimiento de un apéndice de características normales apoyan el diagnóstico (Figura 1).

B) Carcinoma de colon ascendente:

Normalmente producen un engrosamiento mural asimétrico y abigarrado con una zona de transición brusca con el segmento no afecto. Cuando son sintomáticos, suelen serlo por la presencia de obstrucción o perforación. En los casos de perforación pueden acompañarse de rarefacción de la grasa mesentérica, colecciones líquidas y aire ectópico que pueden hacer el diagnóstico diferencial con una apendicitis perforada con reacción inflamatoria asociada, prácticamente imposible. Aunque el apéndice suele estar respetado, éste puede mostrar signos inflamatorios por obstrucción o infiltración del mismo (Figura 2). La adenopatías regionales y pericecales son más frecuentes y suelen ser de mayor tamaño que en los casos de dolor FID causado por apendicitis. La ausencia de un patrón estratificado (doble halo o signo de la diana) tras la administración de contraste, típica de los procesos inflamatorios, es otro criterio que favorece el diagnóstico de carcinoma.

C) Invaginación:

La invaginación intestinal es infrecuente en adultos. Puede ser transitoria o permanente. La aparición del TC multidetector ha mejorado la detección de las causas subyacentes de ésta. Las invaginaciones en la FID (ileo-cecales o ceco-cólicas) suelen cursar  cuando son sintomáticas con náuseas, vómitos y dolor agudo, asociando (o no) la presencia de masa palpable. La imagen clásica es la de una configuración de intestino dentro de intestino con grasa y vasos mesentéricos. Hay que tener en cuenta que cuando la invaginación en el adulto afecta a un tramo más distal de intestino, existen más posibilidades de que la causa que la origine sea maligna (Figura 3).

D) Linfoma:

El ciego y el ileon terminal son las áreas más frecuentemente afectas por los linfomas intestinales, pudiéndose afectar también en ocasiones el apéndice, planteándose así el diagnóstico diferencial con la AA. El marcado engrosamiento mural, generalmente concéntrico, que afecta normalmente a zonas más extensas que el propiamente inflamatorio, así como la clínica (subaguda) y los síntomas asociados al linfoma (pérdida de peso) ayudan en el diagnóstico diferencial (Figura 4). 

E) Ileocecitis infecciosa:

En una infección por gérmenes del género, Yersinia, Salmonella o Campillobacter del ileon terminal y ciego que clínicamente se presenta en un contexto muy similar al de la AA. Cursa con engrosamiento simétrico e hiperemia de estos segmentos con mantenimiento de la estructura intestinal en capas y  del peristaltismo, acompañada normalmente de aumento de los ganglios mesentéricos regionales (Figuras 5 y 6). Característicamente, la inflamación no atraviesa la pared intestinal por lo que no hay afectación de la grasa mesentérica. Los hemo y coprocultivos  así como la identificación de un apéndice normal confirman el diagnóstico.

 

F) Enfermedad de Chron:  

También ocurre en un contexto clínico muy similar al de la AA. Suele afectar principalmente al ileon terminal y al ciego, aunque el apéndice también puede verse afecto. La presencia de un engrosamiento mural concéntrico que afecta a un tramo bastante extenso del ileon terminal alejado del apéndice, la proliferación de la grasa mesentérica regional y edema de la misma, presencia de adenopatías reactivas regionales y lesiones murales que afectan a otros tramos intestinales orientan hacia el diagnóstico de enfermedad de Chron frente al de AA (Figuras 7 y 8).

G) Tiflitis (Colitis neutropénica):

Se trata de un proceso inflamatorio agudo de ciego, colon ascendente, ileon terminal y apéndice con origen multifactorial y que afecta característicamente a pacientes inmunocomprometidos, caracterizado por un engrosamiento  variable y normalmente simétrico de éstos segmentos, asociado a reacción inflamatoria de la grasa pericecal y/o colecciones líquidas y pneumatosis intestinal (Figuras 9 y 10). El antecedente de inmunodepresión y la afectación del ciego  más extensa que en los casos de apendicitis son criterios para un correcto diagnóstico. Es importante su diagnóstico ya que el tratamiento es conservador. 

H) Isquemia intestinal (aguda y colitis isquémica) : 

La isquemia intestinal es un imitador de la AA relativamente frecuente y a tener en cuanta en pacientes de edad avanzada y con factores de riesgo cardiovascular. Existen dos formas de presentación diferenciadas y con diferente pronóstico y tratamiento: la isquemia intestinal aguda y la colitis isquémica. En la isquemia aguda suele afectarse el intestino delgado y en menor medida el colon derecho y su causa más frecuente es la presencia de un trombo o émbolo en ramas de la AMS. Su manejo diagnóstico es mediante TC y su pronóstico malo si no se diagnostica precozmente (Figura 11). En la colitis isquémica se afecta principalmente el colon, sobre todo izquierdo y de forma segmentaria, aunque también puede afectarse el derecho, planteándose así el diagnóstico diferencial con la AA (Figura 12). El pronóstico es bueno y el manejo diagnóstico puede realizarse con ecografía o TC pero suele necesitar confirmación endoscópica. Las causas de CI suelen ser no oclusivas, a diferencia de la isquemia aguda, relacionándose normalmente con situaciones de bajo gasto. Analíticamente puede existir leucocitosis en ambas entidades lo cual puede complicar aún más el diagnóstico diferencial. La afectación de forma simétrica de un largo segmento de intestino en localizaciones típicas de distribución vascular en paciente con factores de riesgo cardiovascular o hipotensión y edad avanzada, así como la identificación de un apéndice normal, orientan al diagnóstico.

I) Retención fecal colon ascendente:

La retención fecal en el marco cólico es una causa relativamente frecuente de dolor abdominales pacientes ancianos y pediátricos debido a la sobredistensión luminal por el material fecal. Cuando esta retención fecal se localiza en ciego o colon ascendente puede imitar clínicamente a una AA al ocasionar dolor localizado en FID. Una correcta anamnesis y la radiología simple suelen ser normalmente suficientes para el diagnóstico (Figura 13).

2) DISECCIÓN DE COLECCIONES LÍQUIDAS DE PROCESOS INFLAMATORIOS DEL HEMIABDOMEN SUPERIOR: ULCERA PÉPTICA Y COLECISTITIS PERFORADAS: 

  

En ocasiones una úlcera duodenal (Figura 14) o una colecistitis perforada (Figura 15) pueden imitar un cuadro de apendicitis debido a la disección de los jugos y contenidos gástricos y biliares a través de la gotiera paracólica derecha y raíz del meseneterio hasta la FID, ocasionando un cuadro inflamatorio de periapendicitis de origen químico. El reconocimiento de una colección líquida con o sin niveles en FID (acompañada de neumoperitoneo en el caso de úlcera péptica y de cambios inflamatorios vesiculares en el caso de la colecistitis) con un apéndice de características normales, orientan hacia el diagnóstico.  

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3) DIVERTICULITIS EN DOLICOSIGMA Y NEOPLASIS PERFORADAS CON COMPONENTE INFLAMATORIO.OTRAS CAUSAS MENOS FRECUENTES DE IMITADORES DE LA AA CON ASIENTO EN SIGMA:

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Aunque la diverticulitis de sigma es la causa más frecuente de dolor agudo en FII, cuando ésta se produce sobre un sigma elongado y desplazado hacia la derecha(dolicosigma), puede simular clínicamente una AA (Figuras 16 y 17). También puede ocurrir este fenómeno en casos de diverticulitis que cursen con un importante componente inflamatorio asociado y en procesos neoplásicos de sigma con perforación, aún sin tratarse de un sigma lateralizado hacia la derecha, debido al acúmulo y disección del líquido inflamatorio hacia FID con afectación secundaria del apéndice (Figura 18). Un caso excepcional de imitador de apendicitis es la presencia de una diverticulitis sigmoidea en pacientes con anomalías rotacionales (situs inversus totales) (Figura 19). 

4 ) EL MESENTERIO:

A) Necrosis grasa focal intraabdominal: Infarto omental y apendicitis epiploica.

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Estas dos entidades constituyen dos causas poco frecuentes de imitadores de la AA pero su diagnóstico es importante ya que no requieren tratamiento quirúrgico. Los apéndices epiploicos son protusiones grasas de las serosa colónica y se sitúan sobre todo en el lado izquierdo. Al inflamarse, producen un aspecto característico tanto en ecografia como en TC apareciendo como masas con densidad grasa adyacentes a colon delimitadas por un anillo hiperdenso o hipoecoico de peritoneo parietal con un punto denso central que representa cambios hemorrágicos o un vaso central trombosado. El infarto omental tiene un mecanismo fisiopatológicamente muy similar al de la apendicitis epiploica  pero carece de la banda hiperantenuada de  peritoneo parietal, es más extenso y se presenta en forma de masa inflamatoria con forma de torta, y ocurre sobre todo en el lado derecho .El apéndice es normal en ambos casos (Figura 20).

B) Adenitis mesentérica:

Se trata de una entidad clínica mal definida, de probable origen viral, caracterizada por la presencia de inflamación y aumento de los ganglios mesentéricos regionales que imita sintomatológicamente  a una AA. Es característica de la infancia y de adultos jóvenes. Para su diagnóstico es necesario el reconocimiento del apéndice normal, ya que en los casos de apendicitis también puede haber una proliferación de los ganglios mesentéricos regionales (Figura 21).  

5) TUMORES APENDICULARES- MUCOCELE APENDICULAR.

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El mucocele apendicular se define como una dilatación de la luz apendicular debido al acúmulo de secrecciones por una cicatriz postapendicetomía o a cualquier otra causa obstructiva o bien, debido a la presencia de tumores apendiculares intraluminales (carcinoide y cistoadenomas principlamente) productores de material mucoide. En imagen suelen presentarse normalmente como colecciones líquidas dentro de un apéndice engrosado pudiendo acompañarse de rarefacción de la grasa mesentérica regional, especialmente en casos de rupturas del mismo (Figura 22). No es infrecuente la presencia de calcificaciones lineales en su pared.

6) PARED ABDOMINAL: HEMATOMAS – ROTURAS FIBRILARES DE LA VAINA DE LOS MÚSCULOS RECTOS. -

Aunque clínicamente suelen ser fáciles de diagnosticar en el contexto de pacientes anticoagulados con palpación de masa abdominal, el diagnóstico no siempre es fácil en el caso de pequeñas roturas y microhematomas (normalmente tras ejercicios intensos) en pacientes sin tratamiento anticoagulante. Las técnicas de imagen muestran el hematoma en forma de masa, normalmente hipoecoica en ecografia e hiperdensa en TC sin contraste, localizada en la vaina de los rectos en proximidad a la FID (Figura 23).

7) CAUSAS GINECOLÓGICAS:    

A) Quiste ovárico hemorrágico: -

Es la causa ginecológica más frecuente que imita un cuadro de AA. El reconocimiento de una estructura anexial quística pero con valores de atenuación mayores de los del agua en la TC y  ecogénica o mixta por ecografía, acompañada de líquido libre peritoneal  normalmente también de mayor densidad en una mujer en edad fértil, así como el reconocimiento de un apéndice de características normales, son los principales criterios diagnósticos del quiste ovárico hemorrágico (Figura 24).                                                      

B) Torsión ovárica derecha: -

Se trata de una rotación dolorosa del ovario (con o sin trompa de Falopio acompañante) y su pedículo vascular que compromete la vascularización ovárica. Normalmente ocurre sin causa reconocible en la mayoría de los casos en edad pediátrica mientras que suele ser causada por una masa ovárica en el caso de las pacientes adultas. Se caracteriza por la presencia de un ovario agrandado y ecogénico con folículos ováricos periféricos desplazados por edema hemorrágico del estroma ovárico y situado en la línea media por encima del fundus uterino que puede, o no en función de estadio de la torsión,mostrar vascularización interna con Doppler color. En TC suele presentarse como una masa ovárica en línea media de aspecto sólido, quístico o mixto con edema de la grasa mesentérica regional (Figura 25).

C) Enfermedad inflamatoria pélvica y absceso tubo-ovárico: -

La infección en el sistema genital femenino (ovario y tropas) en un imitador relativamente frecuente de apendicitis en mujeres en edad reproductiva. La EIP puede presentarse por imagen en forma de hidrosálpinx o de absceso tubo-ovárico. La presencia de un hidrosálpinx derecho puede llegar a confundirse con un apéndice relleno de líquido (Figura 26). Fisiopatológicamente se produce por extensión regional del proceso inflamatorio hasta la serosa apendicular con afectación  secundaria del apéndice. Si se mantiene la línea ecogénica submucosa apendicular y no se identifica apendicolito en un apéndice engrosado adyacente una masa regional de aspecto inflamatorio, es muy probable que la afectación del apéndice sea secundaria a EIP y no primaria.  

D) Quistes endometriósicos (endometriomas): -

El ovario es la localización más frecuente de los implantes endometriósicos. En ecografía aparecen en como masas sólidas, quísticas o más frecuentemente solidoquísticas, normalmente complejas que presentan tabiques internos avasculares y bordes externos irregulares (Figura 27). Pueden ser bilaterales. En TC (Figura 28) suelen ser masas ováricas inespecíficas con componente sólido-quístico variable pudiendo mostrarse homogéneamente hipodensas o presentar zonas focales de mayor atenuación interna que representen coágulos, aunque este hallazgo no es específico y ha sido descrito también en  los quistes ováricos hemorrágicos. Los de gran tamaño pueden romperse provocando un abdomen agudo. En estos casos, es frecuente observar líquido libre en pelvis asociado. Los implantes endometriales también pueden simular un cuadro de AA cuando se localizan en estructuras intestinales, especialmente en el caso de los implantes del ileon terminal. En estos casos suele apreciarse un engrosamiento del mismo con rarefacción de la grasa mesentérica vecina.   

8) RIÑÓN Y VÍAS URINARIAS. 

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A) Pielonefritis aguda:

 

Aunque clásicamente se presenta con dolor en flanco, en ocasiones los cuadros de PNA pueden debutar por dolor en FID. El reconocimiento de los hallazgos radiológicos clásicos de PNA junto a un apéndice de características normales, dará el diagnóstico definitivo. (Figuras 29 y 30).

B) Dilatación aguda de vía urinaria:

La presencia de una obstrucción aguda de la vía excretora urinaria puede imitar un cuadro de AA cuando se produce por un cálculo ureteral distal o por disección de colecciones urinarias hacia FID. El rápido reconocimiento de la litiasis intraureteral, la dilatación del vía excretora, la presencia de colecciones líquidas perirrenales y/o en FID, el agrandamiento de la silueta renal, junto a parámetros clínico-analíticos, y el reconocimiento de una estructura apendicular de características normales, confirman el diagnóstico (Figura 31).

9) PROCESOS EXTRAABDOMINALES (TORÁCICOS): -

Neumonía basal derecha: 

Es un diagnóstico alternativo a la AA a tener en cuenta sobre todo en pacientes mayores y en rango de edad pediátrica. La irritación frénica del infiltrado inflamatorio produce un dolor en FID reflejo que, en un contexto febril , puede confundir con un cuadro apendicular agudo. La adecuada valoración de las bases pulmonares en la RX de abdomen o en la RX de tórax da el diagnóstico (Figura 32).